Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos — Octubre 2025. El Congreso Mundial de Naturaleza de la IUCN concluyó hoy estableciendo una hoja de ruta para la protección del planeta durante las próximas dos décadas. Bajo el patrocinio del Presidente de los Emiratos Árabes Unidos, su Alteza el Jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, el encuentro convocó a más de 10.000 participantes de 140 países, reuniendo a gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, comunidades indígenas, sector privado y academia para definir el futuro de la conservación.
Una de las grandes novedades de esta edición fue la primera Cumbre Mundial de Pueblos Indígenas y Naturaleza, donde se resaltó el rol histórico y cultural de estas comunidades en la administración y defensa de territorios esenciales para la vida. Su liderazgo se reconoció no como complemento, sino como eje central en la política de conservación global.
Asimismo, se destacó la importancia de conectar ciencia, política y finanzas para construir soluciones robustas. Durante diversos espacios se discutieron iniciativas como los créditos de biodiversidad, la economía azul y verde, y mecanismos financieros que brinden acceso real a comunidades que históricamente han protegido los ecosistemas.
Con la cercanía del año 2030, las metas ambientales internacionales relacionadas con la diversidad biológica, el clima y el desarrollo sostenible se vuelven más urgentes que nunca. El llamado fue contundente: la acción debe avanzar más allá de promesas, traducirse en resultados concretos y dejar de considerar la naturaleza como una víctima para reconocerla como aliada indispensable de la vida humana.
El Congreso 2025 marca un punto de inflexión en la agenda global. La naturaleza fue reconocida como pieza central del bienestar, la equidad se consolidó como principio de conservación y la unión de múltiples sectores mostró que soluciones colaborativas pueden impulsar verdaderas transformaciones a escala planetaria.
Solo cuando la naturaleza sea más que un recurso, podremos construir un mundo donde nuestra prosperidad dependa de proteger aquello que nos da vida. Cada decisión cuenta, cada especie importa y cada territorio es una oportunidad para restaurar el equilibrio del planeta.
