La colombiana Adriana Baquero es la presidenta de la Red de Acueductos Comunitarios de Villavicencio ACER Agua Viva, cargo desde el cual impulsó la creación de una política pública local de gestión comunitaria del agua en Villavicencio, Meta.
Cinco datos clave
“Mujeres mensajeras en defensa de la madre naturaleza” se lee en la camisa de Adriana Baquero, lideresa de 45 años que llegó a Villavicencio cuando apenas tenía once meses. En aquel entonces, el barrio Montecarlo Alto era una pequeña comunidad sin luz, sin vías ni agua. Con el tiempo, sus habitantes unieron esfuerzos para construir un acueducto comunitario que garantizara el acceso al recurso hídrico.
Las familias fundadoras organizaron jornadas de trabajo comunitario. Las mujeres acarreaban el agua en baldes, mientras los hombres abrían paso a la bocatoma con picos y palas. “Duraron muchos años organizando para tener lo que ahora se tiene”, recuerda Baquero.
De la Junta de Acción Comunal a la defensa del agua
En Colombia, según el Sistema de Inversiones en Agua Potable y Saneamiento Básico (SINAS), existen oficialmente 3649 organizaciones comunitarias. Sin embargo, se estima que más de 12 000 acueductos abastecen al 40 % de la población rural.
En América Latina, son más de 145 mil organizaciones comunitarias las que proveen agua a cerca de 70 millones de personas. La historia de Villavicencio destaca porque, a diferencia de la mayoría, sus acueductos comunitarios se desarrollan dentro de una ciudad intermedia y no en zonas rurales.
“El Estado no ha llegado a la ruralidad”
—Usted ha dicho que con las redes de agua del municipio, media ciudad queda excluida. ¿Qué falta para que toda la población cuente con este servicio básico?
Biodiversidad, clave para cuidar el agua
—Desde los acueductos comunitarios en Villavicencio se conservan el ambiente, la flora y la fauna. ¿Cómo es este trabajo?
La Red de Acueductos ha propuesto ampliar los polígonos de conservación y fortalecer la educación ambiental con niños y jóvenes mediante escuelas de polinizadores y talleres de avistamiento.
Lucha contra la minería de arena
Un marco legal en construcción
El Decreto 0960 de 2024 reglamenta la gestión comunitaria del agua en Colombia. Reconoce el agua como bien común y otorga a los acueductos comunitarios un enfoque diferencial, permitiéndoles acceder a recursos del Estado y fortalecimiento técnico.
Además, el Plan Nacional de Desarrollo incluye el artículo 274, que respalda el fortalecimiento de los acueductos comunitarios mediante inversión, infraestructura y capacitación. Sin embargo, su implementación sigue siendo lenta.
La política pública del agua en Villavicencio
Amenazas y futuro
Las amenazas son múltiples: petróleo, palma africana, turismo descontrolado y minería. En regiones del Meta y la Orinoquía, las comunidades denuncian la contaminación de ríos y la sobreexplotación de los suelos.
Baquero concluye con una frase que resume la lucha de miles de comunidades:
“El agua no es un negocio. Es un derecho. Y para cuidarla, hay que cuidar la vida que depende de ella.”
